11 DE SEPTIEMBRE

Cuando el dolor conduce al amor

Cuando el dolor conduce al amor
domingo 11 de septiembre de 2022

11 de septiembre conmemoración de la caída de las torres gemelas en New York, USA.

 

Los momentos son sucesos que iluminan escenografías instantáneas para mostrarnos una luz que debemos entender como mensajes que nos transmite la existencia misma para entenderla, evaluarla y reprogramar su mensaje.

En dicha instantaneidad se forma un camino que nos invita a un renacer, un cambio, una transformación o simplemente una nueva perspectiva.

El aniversario de dos décadas del suceso que más conmovió al mundo en el año 2001, el 11 de septiembre, se le conoce como “septiembre eleven”, cumple 21 años; suceso que todos recordamos con dolor cuando en horas tempranas de la mañana un acto terrorista ocasionado por dos aviones comerciales secuestrados y piloteados por terroristas se estrellaron contra las dos torres gemelas y que produjo  su derrumbe total pereciendo cerca de cuatro mil personas.

Era conocido como el “Trade Center”, símbolo del poder económico y arquitectónico de la ciudad de New York.  

Cuando analizamos psicológicamente sus consecuencias en la salud humana, grandes impactos emocionales como: la sorpresa de la muerte, estamos inseguros, la fuerza del poder se derrumba, el intenso sentimiento de pena, tristeza o lástima que, como consecuencia convertida en dolor, la pérdida de control; va a influir enormemente en la magnitud de la consecuencia psicológica.

Los impactos emocionales están íntimamente relacionados con las diferentes situaciones donde se encuentren influyendo considerablemente. Primero los que vivieron directamente las escenas, segundo los más allegados a las víctimas que incluían familiares y amigos; tercero los que estuvieron en las cercanías del suceso; y cuarto los que fueron testigos virtuales a través de los medios de comunicación.

Todos los impactos emocionales y las diferentes situaciones mencionadas tienen un punto en común: el dolor, aunque en diferentes grados de profundidad, pero es dolor, prevaleciendo en la memoria de cada uno,  y ha generado una  población, indistintamente de  las edades, razas o condiciones sociales, ocasionando considerables desajustes y por lo tanto lesiones mentales que,  como consecuencia,   se ha reflejado en graves problemas de salud y que en su larga permanencia en el tiempo ha llegado a  localizarse en cada paciente afectando diferentes órganos del cuerpo según su tipo capacidad de afrontar mentalmente la realidad.

La ciudad de New york, en su comportamiento psicosocial podría definirse claramente en un antes y después del fatídico suceso del 11 de septiembre del 2001.

El dolor, para su sanación debe  conducirnos siempre a una manifestación de algún tipo de amor y que de muchas maneras se ha manifestado, cuando reactivamos el sentimiento de respeto humano, a través de manifestaciones de unión y de apoyo incondicional.

Uno de los propósitos del terapeuta es buscar un camino viable a su sanación,  y con el impulso que se logre,  darle al paciente las herramientas para una observación proactiva y desde aquí es como se puede lograr transformar el dolor en una nueva fuerza de amor. Es un camino largo pero seguro de llegar y,  muy posiblemente es una buena razón de la existencia del mal para traer más potencialidad y permanencia a la luz que poseemos internamente.

Se trata de observar y entender la magnitud del sacrificio humano y de las fuerzas de la maldad,  que en su propósito,  nos paraliza y atrapa a través de su primer impulso que es el impacto, ocasionándonos miedo e inseguridad y,  de alguna manera,  nos invita a reprogramar nuestro poder intrínseco,  las dos fuerzas más poderosas de la creación, la fe y el amor.

A través de las experiencias terapéuticas se han formado organizaciones de ayuda humanitaria,  que han contribuido enormemente a dar grandes aportes y apoyos terapéuticos,  como son los guías motivacionales,  para educar y generar  pensamientos de optimismo y seguridad personal creando un enfoque más amplio de la vida, así mismo,  la formación de numerosas organizaciones de orientación espiritual  cuya misión es,  la de fortalecer e impulsar al ser humano a conectarse con un universo más amplio y luminoso.

Hoy en día, el terapeuta tiene que combinar todas estas técnicas y aplicarlas para lograr exitosamente su trabajo. Es simplemente entender que:

Todo lo que sucede es para darnos herramientas y convertirlo para un bien especifico, y que todo aquello que no podamos comprender su por qué, sepamos que siempre será para evolucionar. La creación misma así lo exige y si no lo creen, observen las leyes de la naturaleza que así nos las enseñan.

 

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