Punto de vista

¿Dónde quedó represada la democracia? /Antonio José Monagas

¿Dónde quedó represada la democracia? /Antonio José Monagas
sábado 20 de agosto de 2022

El más ligero examen de la situación política de la democracia, como sistema político, da cuenta del estado de desconcierto y fracaso que la ha ahogado en el tremedal de las crisis. Pareciera innecesario repetir los distintos problemas que han atascado la democracia. Problema este que puede advertirse en un buen número de países ubicados alrededor de la totalidad espacial del planeta. 

Aun así, vale recordar algunos de los problemas que han venido carcomiendo la democracia. Entre otros, se tienen: 

La decadencia de las instituciones democráticas. 

La generalización de la pobreza crítica. 

La intempestiva inflación monetaria. 

Las deudas nacionales acumuladas. 

El ocaso de las ideologías políticas. 

El decaimiento de los partidos populares. 

La desconfianza en los liderazgos democráticos. 

La corrupción galopante. 

Las crisis de los servicios públicos. 

El aumento de grupos de población abatidos.

 

Un análisis más a fondo

Quizás, estos problemas pueden explicar la razón del deterioro que ha venido observando la democracia. No obstante, habrá que sumar otros motivos que se disfrazan según la ocasión o la coyuntura que atraviesa la situación. Pero que, en el fondo, proceden con cruda incidencia ante la democracia. Actúan con solapada sutileza. Sin embargo, sus efectos son tan insidiosos que sus consecuencias son notadas de primera mano dado su nivel de asedio. 

De manera que hay más problemas y  de catastróficas secuelas. Ellos son: 

  1. La opacidad bajo la cual actúa el pluralismo. Sobre todo, cuando es inducido por criterios políticos trabajados desde la oscuridad y el silencio cómplice configurado en medio de las relaciones turbias que se dan entre factores del poder y de la política dominante.
  2. La incidencia de la política entendida como cauce del hostigamiento producido por quienes son desplazados de sus estrados por operadores políticos (esquiroles y usurpadores) que buscan imponer su poder a costa de lo que sea. Cabe destacar que el mismo arrastra conflictos que desequilibran el andamiaje de las instituciones sobre las cuales descansa el poder político. 
  3. La antipolítica entendida como la decepción de la ciudadanía al ver desterradas sus esperanzas. E incumplidas las promesas propias de la oferta político-electoral. En este sentido, la antipolítica viene considerándose como un modo de “negación a la política” toda vez que actúa como “antítesis” de la política misma. Y aunque pudiera lucir como lo opuesto, su manera de corresponderse con el funcionamiento de la democracia la hace contradictoria.  
  4. Otro problema nace del populismo el cual opera como modalidad ideológica engendrada por concepciones políticas persuadidas de que el Estado debe dominar por encima de todo. En el fondo, el populismo ha sido ejercicio político de un mesianismo popular y de caudillismo tradicional cuyos resultados han generado serias crisis económicas y sociales.
  5. La mentalidad de un “determinismo político” del Estado hacia los ciudadanos y en contrario. Este problema ha causado la ausencia de legitimidad en la vida política y en la economía. Por consiguiente, la sociedad no ha podido desarrollarse en sí misma. Tampoco, por sí misma.
  6. Este inventario de gruesas dificultades que han terminado desconcertando el ejercicio político de la democracia, no puede agotarse sin incluir el problema cuyo impacto ha aturdido la democracia como sistema político. Tiene que ver con la “narcopolítica”. Es la influencia del narcotráfico en el ejercicio de la política gubernamental. Que los cárteles de la droga infiltren y coopten al poder político, ha hecho que las actividades ilícitas se vean amparadas de la impunidad necesaria para realizar sus negocios. Ello busca la obtención de beneficios mutuos tanto para activistas de los cárteles, como para miembros del gobierno.

En conclusión

Podría finalizarse esta disertación, sumando problemas relacionados con la polarización en la política, la exagerada concentración del poder existente, el acceso restringido de ciudadanos a canales de influencia política. 

Igualmente, con la centralización de la Administración Pública, el exceso de controles, la reducción de las capacidades del sistema democrático, la partidización de la función pública, la militarización desenfrenada de la política, la represión como forma de coacción desesperada, la anomia o el “Estado blando” (un Estado sin estructura cierta y fácil a las presiones emocionales). 

Todos estos problemas, han tenido un efecto negativo en el auge de la sociedad. Asimismo, en la mentalidad de la ciudadanía. Y en la consolidación de estructuras económicas y sociales. Por tanto, en el afianzamiento y fortalecimiento de la democracia. No habría duda pues,  de que al interior de uno de estos problemas, o en su sumatoria, podría hallarse la respuesta a la pregunta ¿dónde quedó represada la democracia?

 

Antonio José Monagas

@amonagas

 

¿Qué le parece nuestra posición editorial?


Acertada 0%
Desacertada 0%
SEGUIR LEYENDO
ÚLTIMAS NOTICIAS